Hace algo más de 20 años, en 1980, se inició en la Universidad Autónoma de Zacatecas (México) una investigación sobre diferentes plantas de la región, muy especialmente sobre la llamada Sangre de Grado (Jatropha doica sessiflora) para comprobar sus virtudes y producir un fármaco partiendo de ella.
Este estudio involucraba no sólo a estudiantes y algunos profesores de dicha universidad, sino también a campesinos y curanderos que por primera vez se unieron para trabajar en un objetivo común. Este hecho rompió con las arcaicas estructuras conceptuales cientificistas que despreciaban los conocimientos ancestrales de nuestros pueblos, y permitió eslabonar y fusionar armónicamente los mejores conocimientos de la cultura tradicional en plantas medicinales con la medicina occidental moderna, de forma que gran parte del crédito de este estudio se debe a la participación de herbolarios e indígenas de la región.
La prehistoria de las plantas medicinales en Mesoamérica se remonta, para la misma supervivencia de los habitantes de la región, a varios cientos de años. Probablemente, diversos factores permitieron ir seleccionando paulatinamente las plantas útiles, experimentadas casi invariablemente en seres humanos enfermos, y por supuesto sin espíritu de lucro. La mujer, debido a su ancestral responsabilidad en atender todos los aspectos caseros, transmitió su experiencia de generación en generación, de madres a hijas hasta la actualidad.
Desde tiempos coloniales, los profesionales de la medicina han rechazado la medicina tradicional popular (concretamente la herbolaria), como una rutina colonizadora más: “Efectivamente, entre los trabajos de los indios hay elementos valiosos pero (...) debemos pasarlos por el filtro del método científico para validarlos o corregirlos...”. Buena parte de aquellas “correcciones” tendrían siempre un trasfondo lucrativo. Sin embargo, siempre han existido médicos conscientes que aceptan la medicina indígena y colaboran de forma entusiástica para reevaluar y aplicar estos conocimientos ancestrales.
El estudio que se realizó en la Universidad de Zacatecas fue en primer lugar un trabajo de campo basado en el rescate de la información, seguido luego de una clasificación botánica. Una vez tabulada la información, se cotejó (con la ayuda de especialistas como taxónomos, botánicos, etc.) con la bibliografía al respecto, comparando y tratando de eliminar el obstáculo que significa que la denominación vulgar es, en muchas ocasiones, distinta a la bibliográfica. Finalmente, se logró clasificar de manera adecuada las plantas, con su nombre vulgar y también el científico. Se debe señalar que casi siempre la información de campo ha resultado más valiosa y precisa que la bibliográfica.
Partiendo de la hipótesis que defiende que la planta fresca, con todos sus materiales volátiles, es mucho más efectiva que una vez ya seca, se optó por preparar un extracto hidroalcohólico con un sencillo método casero con soluciones de tinturas o bases de hasta 0,0001 ó 0,005 ml en alcohol al 35%. Este sistema se denominó “microdosis*”.
Los hongos y gérmenes que degradan a la planta durante el proceso de desecación pueden producir toxinas que en ocasiones actúan a nivel trazo, así como enzimas y otros metabolitos. Recordemos que los hongos, por ejemplo pueden producir toxinas tanto dentro de las esporas como fuera de ellas y que muchas son cancerígenas. Las plantas frescas sumergidas en alcohol de 96º retienen todos sus componentes volátiles, que se conservan en la microdosis incrementando los efectos curativos. Se realizó un estudio comparativo llevando un registro fiel de la evolución y efectividad de la microdosis, recabando información acerca de sus efectos curativos reales y comparándolos
con la información tradicional sobre las plantas en la bibliografía.
Así, la microdosis será el tratamiento de diferentes padecimientos mediante la administración de pequeñas cantidades de tinturas de plantas medicinales o bases de medicamentos industriales, en soluciones hidroalcohólicas. Estas soluciones, entre mil y diez mil veces menores a las dosis generalmente empleadas en alopatía, se aplican usualmente sobre la lengua, desencadenando respuestas, teóricamente, mediante mecanismos neurohormonales, por intermedio del hipotálamo y otras formaciones cerebroglandulares.
Lo importante de esta forma de terapia es que se obtienen mejores resultados sin el riesgo de intoxicación o efectos secundarios indeseables. La teoría que permite explicar todo ello se fundamenta en que el organismo animal y humano dispone, a nivel sensorial, fundamentalmente en zonas gustativas, de puntos de acción donde, al recibir los estímulos apropiados como la solución hidroalcohólica de extractos de plantas, se despiertan inmediatamente reacciones neurohormonales que pueden prolongarse hasta varias horas tras el momento de la aplicación de la microdosis.
Numerosos promotores de salud, algunos médicos y otros profesionales, trabajan en Centroamérica y a nivel nacional con este método, obteniendo muy buenos resultados.
De este modo, el Dr. Sánchez Osuna relata “Fuimos a Honduras donde nos encontramos con unas sesenta personas, en su mayoría oriundas de esa región, nos quedamos a unos sesenta kilometros de Tegucigalpa, llevábamos algunas tinturas que usaríamos en forma de microdosis. Tres días después los concurrentes e incluso nosotros resultamos contagiados de dengue (enfermedad endémica). El estafiate y la belladona dieron resultado terapéutico, era la primera vez que probábamos la microdosis, elaborada a partir de plantas frescas... Dos días después todos estábamos trabajando con una notable mejoría”.
Preparación De Las Tinturas En México
Las tinturas o extractos son sustancias líquidas que contienen las porciones medicinales (en una buena parte) separadas de las plantas, al ser disueltas en agua y alcohol de caña. En los laboratorios y farmacias mexicanas se preparan a partir de la planta seca mientras que en la preparación de las microdosis utilizan la planta fresca. Se debe obserobservar que muchas plantas son venenosas y las medicinales no son la excepción. En estos casos se toman una serie de precauciones cuando se cortan, parten e introducen en el frasco. Además, una vez preparada la tintura su manejo es, evidentemente, más cuidadoso.
El método de preparación de tinturas de plantas medicinales para la microdosis ha llevado el procedimiento a lugares remotos y en ocasiones inaccesibles, pero únicos en la producción de determinadas plantas.
Microdosificación De Las Medicinas De Patente
Para fines prácticos también emplean la microdosificación en la medicina de patente, tomando del medicamento en cuestión una pequeña cantidad para preparar, junto con el vehículo, la microdosis. Se utiliza medicinas de patente para tratar algunos padecimientos porque aún no está comprobado el efecto de las plantas apropiadas y, en cambio, se dispone de información sobre la eficacia de algunos medicamentos. Para obtener la base se coloca la cantidad máxima del medicamento recetado por el médico y recomendado por los laboratorios para ser administrado a una persona adulta en 24 horas, en un frasco de 20 cc, manipulándolo adecuadamente. El medicamento de base utilizado puede estar originalmente en forma de pastillas, cápsulas, jarabe o ampollas. Por otra parte, el vehículo se elabora con alcohol de caña y agua potable o ron.
Un factor que resultó fundamental fue el desarrollo de la hipótesis acerca del mecanismo de acción de las gotas. Así, en varios enfermos con taquicardia, insuficiencia y arritmia en los cuales estaba indicada la digitalización, se les administró Digital en microdosis (equivalente a unas 12.000 veces menos fármaco que la dosis utilizada en alopatía) y respondieron favorablemente a los pocos segundos. Este hecho se comprobó en un fisiógrafo: al tiempo que mejoraban signos y síntomas, el trazo eléctrico se regularizaba. No podía ser sino una respuesta por vía nerviosa. La maestra Dora Martínez y el Dr. Eugenio Martínez Bravo elaboraron la siguiente hipótesis: “El mecanismo de acción es vía hipotálamo y cerebro a vías curativas cerebro-glandulares”.
Algunos años más tarde, en el Hospital Infantil de Santiago de Cuba, un neurofisiólogo y una farmacóloga observaron esa hipótesis. Para comprobarla se dividió cuarenta adultos sanos en cuatro grupos de diez personas. Al primer grupo se le administró dos gotas de agua, al segundo dos gotas de vehículo, al tercero dos gotas de fenobarbital inyectable y, finalmente, al cuarto dos gotas de microdosis de fenobarbital. Los trazos obtenidos ratificaron los hechos: el correspondiente a la microdosis fue el más notable en un tiempo de diez segundos, luego, en menor intensidad, el fenobarbital inyectable, después el vehículo y por último el del agua. En términos generales se comprobó y detalló el mecanismo de acción seguido por las gotas en determinado tiempo, es decir, se ratificó la hipótesis.
Un hecho que ha ocasionado cierta polémica y desviaciones, en ocasiones peligrosas (por las dosis excesivas), es desconocer las dosis recomendadas y optar por otra, ya sea debido a la influencia de la medicina galénica o de la homeopatía. En el primer caso, se consideró que no podían otorgar crédito frente al galenismo y utilizaron las tinturas hasta dosis tóxicas con la correspondiente iatrogénica y, en el segundo, en el de la homeopatía, se diluyeron las dosis hasta hacerlas ineficaces.
Los Tejidos Grandulares
La incorporación de tejidos glandulares y otros de animales, e incluso de humanos (placenta), abre un gran capítulo para dar tratamiento a muchos padecimientos que alarman por los efectos secundarios cuando se usan fármacos hormonales alopáticos. Así, se preconiza usar dos gotas del extracto si éste es formado por el tejido, para administrarlo cuatro veces en 24 horas. De ninguna manera nos acercamos al tratamiento de la terapia celular utilizada en forma inyectable en Europa y otros países del mundo.
Es importante señalar que los costos económicos de la microdosis son ínfimos ya sean preparados a partir de la herbolaria (tinturas), medicamentos de patente (inyectables principalmente, jarabes, suspensiones, comprimidos y cápsulas) o con extractos de glándulas y tejidos.
Resultados del Estudio
Finalmente, el estudio realizado por la Universidad Autónoma de Zacatecas acerca de las microdosis se presentó por primera vez en el año 1982 en el Congreso Internacional de Medicina Tradicional, en Cuernavaca, Moralos, (México) donde llegó a ser necesario implementar talleres en la sede para sostener charlas con promotores de salud, chamanes y herbolarios, que necesitaban precisamente un método inocuo, curativo, fácil y al alcance de todos.
Se demostró que con la microdosis se abren nuevas puertas a la investigación. La terapéutica de miles y miles de remedios basados en la herbolaria, utilizada como tal principalmente en tisana, pueden prepararse a partir de plantas medicinales con una proporción de tintura equivalente a la usada para la tisana y comprobar la eficacia de la microdosis para los mismos padecimientos. Pero además, y es lo más importante, padecimientos que – y es indispensable llevar registro escrito – son susceptibles de tener curación. Se abren así nuevas oportunidades para que ese “abanico terapéutico ampliado” se registre y se compruebe su eficacia para los “nuevos” padecimientos, dado que la inocuidad, el costo, la facilidad del procedimiento y la efectividad inmediata hacen extensivo este sistema de investigación aplicada inmediatamente no sólo en humanos sino también eficaz en el campo de la veterinaria.
De llevarse a la práctica resultaría eficaz y de un bajo costo económico ya que, en ocasiones, prácticamente desaparecería el negocio, probablemente es por eso que hasta hoy no se han interesado en su producción, distribución y venta generalizada.
Sin embargo, perdurarían aquellas personas interesadas en utilizar remedios para curar a los enfermos o para prevenir las enfermedades o tratar situaciones inconvenientes para la salud humana. Otro tanto podríamos decir de las drogas o narcóticos: si desaparecieran los efectos adictivos, desaparecería la demanda y, por consiguiente, la producción, tráfico, distribución y venta, así como toda la estructura desarrollada para el control de los narcóticos.
Con este descubrimiento del mecanismo de acción de cantidades pequeñísimas de substancias medicamentosas o narcóticas, por vía sensorio–neuro-glandulo-cerebral y por terminaciones curativas o efectoras, se logran los efectos deseados para lograr la curación, en ocasiones amplificados y diversificados. Por otra parte, en la misma proporción en que se reducen las dosis, se abaten los costos y disminuyen los efectos secundarios indeseables. Este hecho se da del mismo modo en el caso de los narcóticos, no se pierde la conciencia, pero sí se logran ciertas sensaciones agradables o de olvido.
En este trabajo analizamos las causas por las cuales no ha sido posible llevar a la realidad los objetivos del Juramento de Hipócrates, ni los objetivos de códigos, recomendaciones y otras normas, tanto para el trato entre el médico y sus pacientes como en los experimentos médicos sobre humanos. Una de las trabas más importantes que han impedido llevar a la práctica esas normas ha sido, invariablemente el espíritu y la realidad del lucro.
Así, es indudable que para que un médico considere justificadas las proposiciones de estas líneas, debe haber comprobado la veracidad de la microdosis. Nada más sencillo, él mismo puede preparar una solución hidroalcohólica, en la proporción adecuada y agregar una parte de un analgésico (por ejemplo la buscapina), un digitálico, un antiinflamatorio, o alguna tintura ampliamente conocida, y podrá verificar la acción analgésica, la del digitálico, la del tranquilizante o la del antiinflamatorio.
Si hacemos un análisis comparativo entre las acciones realizadas aisladamente por los médicos o investigadores médicos, las recomendaciones y los códigos, fácilmente detectamos la relación entre los intereses comerciales y económicos con las dosis y costos, así como con los efectos secundarios e incluso con la muerte. Por supuesto, tratamos de manejar la microdosis como una solución a los problemas y consecuentemente la vigencia de las recomendaciones enunciadas.
Asimismo, es tan simple todo el proceso relacionado con las microdosis que podríamos pensar ya en la solución de numerosos problemas de producción, distribución y aplicación de medicamentos tanto de origen químico-farmacéutico como herbolario y tisular a nivel global, con fines curativos o profilácticos. En la experimentación biomédica en humanos, se abren múltiples líneas, facilitadas por la inocuidad del acervo del que disponemos en compuestos químicos, farmacéuticos, herbolarios y tisulares utilizados y excluidos, o no, desde hace muchos años, además de nuevas plantas e infinidad de procedimientos muy sencillos.
Preocupa que, conforme se avanza en las comunicaciones, en la Medicina y en muchos campos, la calidad de vida se deteriora sobre todo entre las clases pobres y en los países subdesarrollados. Si bien es cierto que existe una buena voluntad internacional, las condiciones económicas impiden que sea una realidad la esencia de muchos documentos firmados.
Una alternativa como la microdosis es teóricamente capaz de reducir drásticamente el coste de los medicamentos en varios miles de veces, debe ser motivo de revisión para verificar su viabilidad, efectividad y demás cualidades, en un ambiente académico, técnico y, con la premura de la situación internacional, se apruebe para un empleo masivo, de tal forma que llegue, en el más breve plazo, a los rincones de miseria y sufrimiento. Éste sería, también, un paso para transformar los objetivos de las universidades públicas y privadas, enfocándolas a ligarse con los intereses fundamentales de la humanidad.
Por lo último sólo nos queda presentar la sugerencia de utilidad en algunas microdosis, tomadas todas ellas del libro de registro del Dr. Eugenio Martínez.
Ejemplo de microdosis en fitoterapia
CASTAÑO DE INDIAS
Útil para tratar varices, hemorroides, flebitis, casos de sangrado vaginal o nasal y para enfermedades de los vasos sanguíneos de las extremidades inferiores. En este tratamiento, el paciente debe permanecer acostado y con las piernas un poco más altas que el resto del cuerpo unos 15 o 20 minutos después de tomar cada dosis, ya que si permaneciera de pie sobrevendrían dolores intensos y no se obtendrían buenos resultados. Se deben administrar dos gotas de tres a cinco veces al día e ir reduciendo conforme se obtenga mejoría hasta suspender por el lapso de 20 o 30 días, reanudándose sólo si vuelven a aparecer los síntomas. No administrar en pacientes hipertensos porque aumenta la presión.
EUCALIPTO (Eucaliputs globulus)
La microdosis está indicada para todas las enfermedades del aparato respiratorio, principalmente acompañadas de tos, gripe, asma, rinitis, laringitis y, según referencias bibliográficas, para casos de diabetes. También tiene efecto tranquilizador y controla la fiebre. Se administran desde dos gotas cada hora hasta tres veces en 24 horas.
GINSENG
La base se prepara con un sobre de té soluble en 20 cc** de vehículo y la microdosis con seis gotas de base para 10 cc** de vehículo. Se indica como tónico estimulante, para impotencia sexual y menopausia. Aumenta la resistencia y mejora el estado mental y corporal en general, y regulariza las funciones del cerebro. Se administra dos gotas, una o varias veces al día, en lapsos de una a varias semanas con iguales periodos de descanso.
GORDOLOBO (Ghaphalium, sp)
La microdosis se prepara con diez gotas de tintura para 10 cc de vehículo, para enfermedades del aparato respiratorio. Se debe tomar dos gotas cada dos o tres horas según la gravedad de la enfermedad. Cuando la gripe ha ocasionado congestión y pérdida de sensibilidad en la lengua debe aumentarse cuatro o cinco veces el número de gotas o microdosis para favorecer la acción del remedio en las terminaciones nerviosas.
* En Europa existen antecedentes de que en 1871 el belga Burograeve utilizó el mismo sistema para el uso de alcaloides.
**Cada planta o medicamento parte de una concentración distinta que está perfectamente estipulado por el método de la microdosificación.
Gloria Lizette Novoa
Terapeuta homeópata
Texto correspondiente al trabajo de Medicina Conceptual |