Las causas
Las neurosis cardíacas se presentan, en la mayoría de los casos, como expresión de la neurosis de angustia a nivel de corazón. En ciertas personas, una emoción intensa como la muerte súbita de un allegado, un sobreesfuerzo en sus ocupaciones, un trabajo estresante, serias dificultades económicas o afectivas, etc., hace que se manifiesten molestias en el área precardíaca, como dolores, opresiones, palpitaciones, extrasístoles, juntamente con irritabilidad, estado depresivo, tristeza, temor a morir, etc. Las causas que dan origen a una neurosis cardíaca son distintas:
1. De origen iatrogénico, es decir, como consecuencia de un proceder médico inadecuado, que despierta en el paciente temores, por otra parte injustificados, que lo alarman y lo llevan a fijar su atención y preocupación sobre su corazón.
2. Por contagio psíquico, que se presenta cuando un sujeto predispuesto a padecer esta neurosis se encuentra ante un caso dramático de cardiopatía o ante una muerte súbita debida al corazón.
3. Por una errónea interpretación de ciertos síntomas que el paciente atribuye al corazón, cuando en realidad provienen de una afección extracardíaca, como por ejemplo una aerofagia que oprime el diafragma, con sus consecuentes molestias a nivel cardíaco, o bien una pleurodinia (dolor en la pared del tórax de origen reumático o neurítico intercostal).
4. Por angustia vital, que se da en el caso del temor a morir. El paciente traduce esta angustia en forma de neurosis cardíaca, que lo lleva a tomarse el pulso continuamente, o bien escuchar de noche los ruidos del corazón sobre la almohada , para ver si éste se para o no.
5. Neurosis de angustia cardiofóbica, que es la forma común, en la cual la persona, ante situaciones emocionales conflictivas, reacciona con palpitaciones, mareos, opresiones en la región precardíaca, sudores fríos, insomnio con constante temor a morir. Ante esto, el paciente cree, erróneamente, estar afectado de una supuesta grave cardiopatía.
6. De origen sexual, que se denomina vulgarmente como corazón irritable del masturbador, del que practica el coitus interruptus (coito interrumpido). Esta forma está relacionada con la frustración en la vida amorosa y una vida sexual atormentada, y se manifiesta con dolores pugnitivos precordiales (las puntadas de corazón), palpitaciones, respiración suspirosa, extrasístoles, sudores y mareos. También se presentan a veces estas neurosis en caso de frustraciones en la vida profesional, económica, etc.
Los síntomas y el tratamiento naturista
El paciente presenta palpitaciones (percibe los latidos cardíacos), y además tiene sensación de interrupción del movimiento del corazón (“el corazón se me para”, o bien, “el corazón me salta y lo siento como si quisiera salir del pecho”, manifiesta en la consulta médica). A esto se suma la opresión y la constricción en el tórax, la disnea (respiración difícil), angustia, dolores y pinchazos precordiales. También suele referir frialdad de manos y pies, como asimismo sensación de opresión en la cabeza, mareo, impresión de desmayo próximo, etc.
Un cuidadoso examen médico deberá excluir una alteración orgánica en estos pacientes, lo cual pondrá de manifiesto el carácter psicosomático de los síntomas. El tratamiento de las cardiopatías psicosomáticas es de competencia médica, y las líneas generales para un tratamiento naturista son, en primer lugar, la búsqueda de las causas de trastorno, para proceder a suprimirlas.
• El paciente debe rectificar los malos hábitos de alimentación y de vida. Hay que evitar las comidas demasiado abundantes y los gases en el vientre, que fácilmente producen molestias nerviosas en el corazón. Por ello, hay que dejar de lado los alimentos flatulentos, como también las bebidas que contengan ácido carbónico (llamadas gaseosas). Eliminar el café, el mate y el té, como también el tabaco.
• Hay que tratar los males físicos que coexisten, como el estreñimiento, etc.
• Hacer cura de reposo con relajación física y mental, como también evitar los disgustos y las preocupaciones.
• Favorecerá la curación el tener una ocupación que le guste al paciente, una temporada de descanso en el campo, hacer paseos, etc.
• Beber infusiones sedantes (tila, azahar, pasionaria, melisa, etc.).
• Ejercicios físicos en forma de caminatas al aire libre, baile libre con música apropiada, paseos en bicicleta, deportes sanos no competitivos, etc.
• Hacer el reposo adecuado después de las comidas y los fines de semana.
• Hidroterapia, como baños fríos de antebrazos, fricción general fría, y otras que deberán ser indicadas por el médico naturista.
• Hay que tranquilizar al paciente mediante una conversación aclaratoria que lo convenza de que no es un “cardiópata” (un enfermo del corazón), y de que su padecimiento es inocuo.
A veces con esto basta. En otros casos hay que recurrir a la psicoterapia para obtener la curación definitiva. Pero en todos los casos es imprescindible que el paciente esté dispuesto a llevar adelante el tratamiento de su afección, la cual, a pesar de su inocuidad momentánea, puede hacer que el corazón termine por enfermar.
Dr. Francisco W. Lázaro
Médico argentino
|